Litiasis urinaria

Una piedra en la vía urinaria comienza normalmente como una acumulación de los cristales que todos tenemos en la orina, que crece hasta constituirse en una masa sólida de mayor tamaño con posibilidades de obstruir el flujo de orina desde los riñones hacia la vejiga. Si los cristales permanecen de un tamaño suficientemente pequeño que les permite desplazarse dentro de la vía urinaria, probablemente sean eliminados al orinar sin enterarnos de su existencia. Sin embargo, cuando esos cristales se combinan para formar una piedra renal, esta situación puede generar la obstrucción de la orina en sectores estrechos de la vía urinaria que les impide ser expulsados con la micción.

La manifestación más frecuente de la presencia de una piedra en la vía urinaria es el cólico renal. No obstante, un cálculo renal puede ser silencioso, asintomático, de manera que un riñón puede ser totalmente destruido sin haberse sufrido ningún episodio de dolor.

Cierta población es proclive a desarrollar una piedra. Es dos veces más común en hombres que en mujeres, entre los 20 a 50 años y en los meses de verano después de pérdida de líquido por sudoración abundante. La historia de familiar con antecedentes de piedras es muy frecuente entre los individuos que desarrollan una litiasis.

Síntomas de Litiasis urinaria

Cólico renal:

El cólico renal es el más típico de los modos de presentación de la litiasis urinaria, un intenso dolor que aparece súbitamente y genera mucha inquietud impidiendo adoptar una posición que alivie el malestar. El dolor se focaliza a veces en la espalda a nivel de las últimas costillas a uno u otro lado dependiendo de la ubicación de la piedra en el riñón derecho o izquierdo.

Otras veces el dolor se inicia a nivel de la ingle y se irradia hacia los genitales.

Este dolor tan intenso se debe a un aumento brusco de la presión dentro de la vía urinaria por arriba del obstáculo. La obstrucción generada por un cálculo por lo general no es completa y suele ser intermitente. Por este motivo cuando desaparece la obstrucción desciende la presión dentro de la vía urinaria y a estos descensos y ascensos de la presión de la orina se debe la forma intermitente de los picos dolorosos.

Otros síntomas:

Otras formas de presentarse una piedra son la aparición de sangre en la orina que se observe directamente en el inodoro o se descubre en un análisis de orina de rutina. La presencia de infecciones de la orina que se repiten con frecuencia hacen sospechar también la presencia de una piedra dentro de la vía urinaria.

El tratamiento varía dependiendo de la localización y el tamaño del cálculo. Los cálculos renales pueden ser tratados por litotricia extracorpórea, nefrolitotomia percutánea o renoscopia flexible, los litos ureterales con ureteroscopia y los cálculos vesicales con fragmentación intravesical.

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